Opinión
Editorial – Un mínimo de 15 días más de calvario para el golf catalán
Por MIGUEL ANGEL BUIL30 Octubre 2020 – Desde ayer por la tarde, el goteo de clubs de golf anunciando el cierre de sus instalaciones ha sido incesante en Cataluña. De acuerdo con las nuevas medidas publicadas por el gobierno de la Generalitat de Catalunya para detener el avance de la pandemia de la Covid-19, y a falta de verlo oficialmente publicado en el DOGC, desde hoy viernes 30 de Octubre a las 6 horas de la mañana, las entidades deportivas han de permanecer cerradas durante un periodo de 15 días.
Para campos de 18 hoyos y pitch & putt, igual que para todo el deporte catalán en general, un mínimo de 15 días que probablemente serán más, supone un duro golpe para quienes se han esforzado con importantes inversiones económicas y recursos en cumplir todos los protocolos y transformar sus espacios en lugares de trabajo y práctica segura y controlada, con el fin de poder seguir abiertos.
Primero fue el cierre de bares y restaurantes en toda Catalunya, afectando directamente a una de las partes fundamentales del negocio de los campos, la restauración.
Segundo fue hace dos semanas con el aplazamiento 15 días de todas las competiciones deportivas programadas en Cataluña, federativas y amateurs, hasta el 30 de Octubre, que irremediablemente ahora se alargará 15 días más.
Tercero, llegaron las restricciones de movilidad nocturna, prohibiendo los desplazamientos y la circulación entre las 22 y las 6 horas (a diferencia del ‘toque de queda’ en otras comunidades, que empieza a las 23h), recordando que la parte mayoritaria de los entrenamientos deportivos se realiza por la noche.
Justo en el momento en que la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC) presentaba un “Pla de Rescat”, el 26 de Octubre, con su propuesta de medidas para la recuperación urgente del sector deportivo catalán, y promoviendo paralelamente la campaña “L’Esport és un servei esencial. Som part de la solució”, de recogida de adhesiones para amortiguar el demoledor impacto del coronavirus en el sector deportivo, que ha dejado a cerca de la mitad de sus entidades en peligro de extinción.
Y cuarto, para culminar los recortes, ahora nos cae encima la losa más pesada, la del cierre casi total del ámbito deportivo catalán, que significa, por el momento:
- La suspensión de toda actividad deportiva, excepto el deporte profesional
- El cierre de todos los equipamientos deportivos, excepto los de tecnificación y ligas profesionales
- Suspensión de todas las competiciones deportivas, federadas, etc., excepto las ligas nacionales e internacionales
La Federació Catalana de Golf ya se ha apresurado a comunicar la suspensión de sus competiciones de este fin de semana, la 3ª Copa Cataluña de Abuelos / Padres e Hijos 2020 del sábado 31 de Octubre en el Club de Golf Vallromanes, y la prueba del Circuito Miguel Ángel Jiménez en PGA Catalunya Resort del domingo 1 de Noviembre.
Recorridos de golf y pitch & putt cerrados, campos de prácticas cerrados, casas club cerradas, la restauración cerrada, escuelas de golf cerradas, las actividades canceladas, golfistas amateurs sin instalaciones donde jugar o entrenar, profesores sin poder dar clases de golf, el personal de los clubs sin poder ejercer su trabajo y servicio habitual… para prevenir riesgos…
Todo eso en Cataluña, donde no se tiene en consideración que el riesgo de contagio del golf es prácticamente nulo. Mientras, en otras Comunidades Autónomas – como desde la Junta de Andalucía – están luchando contra la pandemia sin estrangular el deporte con medidas extremas.
Según datos del Ministerio de Sanidad, tan sólo ha habido 59 casos de contagios en la últimas semanas en toda España relacionadas con el deporte, cifra que representa el 0,75% de los casos detectados. Y analizando los casos desde el inicio de la pandemia, el deporte sólo representa el 0,27% de los contagios.
Quedan permitidos, eso sí, los deportes individuales al aire libre entre municipios colindantes. ¿Salimos a hacer un poco de running cargados con la bolsa de palos a la espalda?, ¿vamos a pegar unos golpes al parque, que sí quedan abiertos, aunque sea de uno en uno con bolas de foam?, ¿qué venga a casa nuestro profe a darnos la clase de golf?, ¿desplegamos ya la alfombra de putting en en el pasillo?
El deporte es seguro. Y si el golf está considerado un deporte seguro, que se practica al aire libre y que se juega de forma responsable manteniendo la distancia social, siguiendo todos los protocolos y medidas de seguridad sanitaria establecidos y aprobados oficialmente en su día, de manera controlada desde los propios clubs, y sobre todo saviendo que son otros los ámbitos en los que se crean los focos de contagio de la Covid-19, ¿por qué el golf catalán tiene que volver a sufrir este calvario?
Si estos políticos practicaran deporte, se darían cuenta de que el deporte forma parte de la solución. Mientras siguen dando bandazos sin sentido común, la supervivencia del sector del deporte catalán está en peligro.
Debería poderse jugar más al golf para sobrevivir al Covid-19, ¿no?


