DP World Tour
TaylorMade Golf – Ángel Ayora y el resto del Team TaylorMade confirman su salto en velocidad y control con el driver Qi4D

6 Febrero 2026 – La llegada de un nuevo driver al Tour siempre genera expectación, pero pocas veces los resultados son tan inmediatos como los que está ofreciendo el TaylorMade Qi4D. El español Ángel Ayora ha sido uno de los primeros en comprobarlo, registrando incrementos significativos en velocidad de bola y distancia tras cambiar desde su anterior modelo. Junto a él, jugadores como el sudafricano Jayden Schaper, que ya ha ganado con él dos torneos del DP World Tour, y otros profesionales del Team TaylorMade están validando con datos que el Qi4D no es solo más rápido, sino también más estable y eficiente.
En el golf profesional moderno, las sensaciones importan, pero los números deciden. Y los primeros datos recopilados con el nuevo TaylorMade Qi4D están siendo contundentes: más velocidad de bola, ventanas de spin más consistentes y una mayor tolerancia en toda la cara del palo.

El Qi4D ha sido diseñado con un objetivo claro: maximizar el rendimiento real en competición. Su arquitectura combina un momento de inercia muy elevado con un sistema de pesos móviles que permite ajustar con precisión el centro de gravedad. El resultado es un driver capaz de generar más velocidad sin penalizar el control, algo fundamental para los mejores jugadores del mundo.
Esta semana que se está dando otra oportunidad de ganar, en el Qatar Masters 2026 del DP World Tour, vemos el caso de Ángel Ayora como un ejemplo perfecto de esta evolución. En las pruebas comparativas realizadas por el equipo técnico de TaylorMade, el español ha pasado de 185,1 mph de velocidad de bola con su anterior Qi35 a 187,4 mph con el nuevo Qi4D, una ganancia de +2,2 mph. Esta mejora se ha traducido en un incremento en distancia de vuelo de 318,6 a 325,2 yardas, es decir, +6,6 yardas reales. Además, el spin se ha reducido en 335 rpm, optimizando el vuelo y la penetración de la bola.
Ajustando el centro de gravedad hacia el talón para estabilizar su tendencia al fallo, las opciones de pesos han convertido el spin malo en bueno. Ayora ha logrado así mantener velocidades muy altas incluso en los impactos descentrados, llegando a registrar picos de 192 mph antes de jugarlo en el Tour. Su configuración actual es un Qi4D de 9° con varilla Tensei 1K White 70TX.

Resultados muy similares ha obtenido Jayden Schaper. El sudafricano ha ganado +1,9 mph de velocidad de bola y +4,4 yardas de vuelo al pasar del Qi35 al Qi4D LS, acompañado de una reducción de 334 rpm de spin. Construido 0,25’ más flatt y ligeramente más rígido, ha permitido estrechar la dispersión y obtener un diferencial de spin mucho más estable, clave para su rendimiento en condiciones de viento.
El análisis técnico de otros jugadores del Team TaylorMade refuerza esta tendencia. Martin Couvra ha sumado +1,3 mph de velocidad y ha reducido 427 rpm de spin, mejorando especialmente su impacto bajo en el talón, su fallo habitual. Ryggs Johnston, por su parte, ha registrado una de las mayores mejoras: +2,7 mph de velocidad de bola y +5,5 yardas de vuelo sin perder tolerancia, alcanzando incluso registros superiores a 180 mph tras afinar su técnica.

En el plano femenino, la alemana Esther Henseleit ha experimentado un salto notable con el Qi4D LS: +3 mph de velocidad de bola y +5 yardas de vuelo, cifras muy relevantes en su rango de swing. El japonés Keita Nakajima también ha validado el cambio con +1,1 mph y 211 rpm menos de spin tras pasar desde su Qi35, quedando convencido desde la primera vuelta completa con el nuevo modelo.
Otros profesionales como Guido Migliozzi, Casey Jarvis y Tom Vaillant han obtenido igualmente ganancias medibles: Migliozzi ha añadido +2,2 mph y casi 9 yardas de vuelo; Jarvis +1,8 mph y +8,2 yardas; y Vaillant +2 mph y cerca de 3 yardas extra. En todos los casos se repite un patrón común: más velocidad útil, mejor control del spin, y mayor estabilidad direccional.

Desde un punto de vista técnico, el Qi4D demuestra que el aumento de distancia ya no depende únicamente de reducir spin o alargar varillas, sino de optimizar el conjunto cabeza-varilla para que la energía se transfiera de forma más eficiente. La posibilidad de ajustar el centro de gravedad de manera milimétrica está permitiendo a cada jugador convertir su “mal spin” en “buen spin”, transformando golpes imperfectos en drives plenamente competitivos.
Los números hablan por sí solos. El TaylorMade Qi4D no es solo un nuevo driver en el mercado: es una herramienta de precisión que está ofreciendo mejoras reales y cuantificables a los profesionales del Tour. Y cuando los datos confirman las sensaciones, el mensaje es inequívoco: estamos ante una de las innovaciones más relevantes de la temporada.