Olympic Games
JJOO París 2024 – La neozelandesa Lydia Ko se pone a tiro la medalla de oro olímpica que le falta
9 Agosto 2024 – Se colgó la medalla de plata en la cita de Río de Janeiro 2016 y la de bronce en Tokio 2020 (2021). Ahora, de manera indisimulada, la neozelandesa Lydia Ko aspira a acaparar el pleno de metales con esa medalla de oro que le falta en su admirable palmarés olímpico. En su camino se interpone, principalmente, la suiza Morgane Metraux, con quien comparte liderato con -9 a falta de una ronda para la conclusión.
Agazapada en la primera jornada, pero más presente en la segunda, la sonriente Lydia Ko ha desvelado sus acaparadoras intenciones en la tercera ronda, una suave pero continua acumulación de aciertos durante 54 hoyos que le ha convertido en colíder.
Su espectacular putt para birdie en el hoyo 17 fue de las acciones que generan honda confianza propia y desesperación ajena… a excepción de Morgane Meatraux, que lo contrarrestó de inmediato con un impresionante eagle en el hoyo final. Sin grandes éxitos en su haber hasta el momento, la centroeuropea aspira a romper esa lacra a lo grande, con la medalla de oro olímpica.
Así las cosas, el torneo femenino en París se ha convertido en pelotón desbocado de aspirantes al máximo trofeo. Al margen de Ko y Metraux, otras ocho jugadoras están separadas únicamente por cinco golpes antes de la jornada decisiva, muchas de ellas con galones en sus currículos que generan envidia, demasiadas opciones, demasiadas aspiraciones para que nadie se sienta tranquila.
Las españolas, por su parte, transmitieron de nuevo dualidad, pero en esta ocasión con los papeles más definidos. Azahara Muñoz, con su segundo 69 consecutivo, siguió escalando posiciones -hasta la 21ª plaza- con el ánimo de recuperar el terreno perdido en una primera ronda para el olvido. Por el contrario, Carlota Ciganda sumó su tercer resultado sobre par, un calvario traducido en un puesto 48º, normalmente ajeno a la calidad de la jugadora española.
La navarra no se encuentra a gusto en el campo, no haya su sitio, prueba opciones, pero de manera infructuosa. No trasluce ansiedad, pero la procesión va por dentro. Su sufrimiento comenzó ya en su primer hoyo, cuando envió la bola al agua con su segundo golpe.
Luego recuperó con birdie en el segundo hoyo, pero a partir de ahí dio comienzo un deambular por el campo donde sus mejores acciones estaban destinadas no a arañar golpes al campo, sino a mitigar el efecto de posibles resultados negativos. “Bajar del par en la última jornada es el objetivo”, declaraba con humildad, pero asimismo con coraje quien no sabe jugar sin plantearse todo tipo de desafíos.
Mucho mejor le fue a su compañera Azahara Muñoz, capaz de amarrar en aquellos puntos de campo más complicados y de arriesgar cuando había opciones de seguir escalando posiciones para compartir la batalla con las más inspiradas del torneo.
La golfista española sufrió en la primera parte de la vuelta, pero explosionó en la segunda. Tres birdies consecutivos, cuatro en cinco hoyos, reclamaron atención sobre las brillantes acciones de la malagueña, que dejó para el momento cumbre del recorrido su traca final: espectacular eagle forjado mediante un segundo golpe maravilloso que dejó la bola a apenas un metro de bandera. “Acabar con eagle es un chute de energía para la última jornada”, manifestaba con garra quien quiere emplear la última vuelta para acercarse a un poquito más a la gloria.
By REDACCIÓNALREDEDOR DEL GOLF OLÍMPICO
Un chute de energía y un objetivo final
Dos tarjetas de 69 golpes consecutivas, como mejor antídoto para olvidar un comienzo de competición sumamente complicado, han devuelto la dulce sonrisa al rostro de Azahara Muñoz. La golfista malagueña volvió a erigirse en bastión de las españolas, toda vez que el engranaje de Carlota Ciganda no acaba de funcionar, 75 golpes en su tercera vuelta consecutiva por encima del par.
La consecuencia de estos resultados se deja notar en la clasificación a falta de 18 hoyos para la conclusión – puesto 21º para Azahara Muñoz, posición 48º para Carlota Ciganda – y en las sensaciones que trasluce cada una de ellas al finalizar la tercera vuelta: visible satisfacción de la malagueña, resignación de la navarra.
“Tengo muy buenas sensaciones, he jugado bien, conseguir un buen resultado en unos Juegos me hace sentirme muy orgullosa”, declaraba satisfecha la malagueña, ansiosa por sacar a relucir todo tipo de sensaciones positivas.
Atrás quedó una primera vuelta complicada – “pateé mal en el primer hoyo, pero me sobrepuse pronto”, antes de generar las claves de su vuelta: tres birdies consecutivos entre el 10 y el 12 – “ver la bola dentro me daba mucha confianza, además con tirazos de aproximación” – y un maravilloso eagle en el hoyo 18 con un segundo golpe para el recuerdo. “Acabar con eagle es un chute de energía para la última jornada”, reconocía con rotundidad una Azahara Muñoz reconfortada con ella misma.
Por su parte, con 10 sobre par tras tres rondas de competición, Carlota Ciganda sufrió una vez más desde el mismo principio de una vuelta complicada: “Me fui al agua en el primer hoyo de segundo golpe y cometí doble bogey. Luego recuperé en el siguiente hoyo, pero no me he sentido cómoda en ningún momento”.
Enganchada a los resultados sobre par, la navarra Carlota Ciganda se ha puesto como objetivo para la última jornada conseguir menos de 72 golpes. El reto, relativamente sencillo en otras condiciones, se ha convertido en un imposible hasta el momento “porque no me entran los putts. Hago buenos golpes de aproximación y las dejo cerca de bandera, pero luego fallo. Y el otro caso es que pierdo calle, aunque sea por poco, y recuperar en este campo es muy difícil”.
Sólo 20 jugadoras por debajo del par, tras tres rondas de competición
Únicamente veinte jugadoras pueden alardear de rebajar el par del campo al término de la tercera jornada de competición, un dato que pone de manifiesto las dificultades generalizas que encuentran las golfistas ante un recorrido majestuoso que no da un respiro a lo largo de los 18 hoyos. Las mejor libradas, de momento, son la neozelandesa Lydia Ko y la suiza Morgane Metraux, empatadas con -9, una media de 3 bajo por ronda.
Morgane Metraux ya tiene récord olímpico
Colíder tras la tercera ronda, y pase lo que pase con su actuación final, la suiza Morgane Metraux ya tiene en su poder un récord olímpico que será además muy difícil de superar. Sus 28 golpes (8 bajo par) en los 9 primeros hoyos de la segunda jornada suponen el referido récord. A la suiza le entró todo: -6 en los 6 primeros hoyos con una secuencia de birdie-par-eagle-birdie-birdie-birdie. La anterior puntuación más baja de su carrera en 9 hoyos era 30, conseguida en la primera vuelta del Walmart NW Arkansas Championship en 2023.
Annika Sorenstam inaugura la jornada con el bastón de madera
La sueca Annika Sorenstam, una de las grandes leyendas del golf femenino mundial, fue la encargada de dar por inaugurada la tercera jornada de competición mediante unos golpes en el suelo con un bastón de madera, un ritual que se ha puesto en práctica durante la celebración de estos Juegos Olímpicos de París 2024. Se lleva a cabo asimismo en otras disciplinas, constituyendo una buena forma de dar por iniciado el torneo y de reconocer a personajes que han hecho mucho en la historia del deporte.





