Juegos Olímpicos
Editorial – Jon Rahm, un campeón con el permiso de Sergio García, a romper el maleficio en París
31 Julio 2024 – Sergio García estaba primero, y desde hacía tiempo. Todos estaremos de acuerdo en que Sergio se lo merecía. Tuvo que esperar a la 73 participación para ganar su primer y hasta ahora único Major, convirtiéndose en el tercer español de la historia campeón de un Grande, después de Seve Ballesteros y José María Olazabal.
Eso fue cuando ya le veía las orejas al lobo, de sentirse, en cierto modo, acosado por un jovencito de 23 años, en rapidísima progresión, apodado ‘Rahmbo’, por el que ya apostaban a caballo ganador de aquel Masters de 2017, en busca de tan extraordinario honor.
Pero claro, Sergio, que es un súper clase, no le iba a ceder el paso y se apresuró haciendo lo que mejor sabe hacer, jugar como los dioses, impidiendo que ningún rebelde se interpusiera en su esperado aunque tardío destino, exprimiéndose al máximo ante el casi imbatible Justin Rose.
Eso sí, una vez que Sergio se enfundó la chaqueta verde, antes que Jon, se destapó el tarro de las esencias para inspiración del León de Barrika, quien asó obtenía el salvoconducto para ganar todos los Majors que quisiera: Open USA 2021, Masters 2023… y los que le vengan en el futuro.
Han pasado los años en los que Jon ha brillado como Nº1 mundial y ganando 11 torneos en el PGA Tour y 8 el DP World Tour. Algo que, obviamente, Sergio ya había logrado previamente en numerosas ocasiones. Pues claro, se llevan 14 años de diferencia de edad, y cuando Sergio ganó su primer torneo profesional, Jon solo tenía cinco años.
También en la Ryder Cup, obviamente, Sergio triunfo antes que Jon, ganando seis ediciones (2002, 2024, 2006, 2012, 2014 y 2018), por las dos de Jon (2018 y 2023), recordando que el vasco coincidió con el castellonense en Le Golf National (2018).
Sergio lleva 25 años de profesional, por los 8 de Jon, pero el vasco no ha cedido en su empeño de perseguir las gestas de su ejemplo con gran ambición. Y diríamos que hizo peligrar los méritos de Sergio, de haber ganado un Major antes que él.
Pero el destino quiso que se respetaran los tiempos, como un maleficio a la estela de aquel admirable rookie, y que le impide adelantarse a su referente.
Se ha refrendado en el LIV Golf, donde hemos visto cien por cien más de lo mismo. Sergio lleva en la liga saudí desde su creación, y no acababa de dar con el momento mágico del éxito, el de su primera victoria individual. Ha tenido que llegar Jon Rahm al LIV Golf, haciendo temblar los cimientos del golf mundial, ¿para que Sergio reaccionara?
Lo cierto es que Sergio llevaba 29 torneos jugados, con tres segundos puestos, frustrado sin subirse a un podio individual del LIV. Mientras, Jon también había perdido varias oportunidades de ganar uno de los millonarios torneos desde su fichaje en Enero. Sin suerte, porque en todos los 11 torneos que ha disputado, ha acabado dentro del Top-10.
Con su excelente nivel de golf, y las expectativas creadas, no acababa de firmar su primera victoria. ¿No estaría de nuevo actuando el conjuro de que… era Sergio quien debía abrirle el camino de ganar en el LIV, para luego recogerle el testigo?
Así lo parece, por lo menos después de comprobar cómo se han sucedido los acontecimientos: Sergio García gana el LIV Golf Andalucía, y dos semanas después, Jon Rahm hace lo propio en el LIV Golf UK, todo durante el mes de Julio.
Así llegamos a una nueva competición, los Juegos Olímpicos. Sergio García se avanzó adoptando la condición de ‘olímpico’, ya que jugó en Río de Janeiro 2016, donde recogió el diploma olímpico por su 8ª posición. Por su parte, Jon Rahm llegaba lanzado a los Juegos de Tokio 2020 (2021), pero un inesperado positivo por Covid le dejó fuera de combate.
Sin embargo, ya estamos en los Juegos de París 2024, donde Jon igualará a Sergio en la misma condición de ‘olímpico’. Sin embargo, y lo más importante, con la gran oportunidad de romper el maleficio que le ha perseguido, el de haber tenido que ver siempre ganar a Sergio en cualquier competición antes que él.
Le bastaría con colgarse una medalla al cuello, de cualquier metal, pero si fuera la de oro, sin duda, la gesta tendría un efecto brutal en su historial. Porque dejaría de ser el discípulo que corría más aprisa y, llegando primero, en un acto de humildad no entró en el sepulcro. Esperó la llegada del mayor, para entrando detrás suyo, entonces vio, y creyó.
Por MIGUEL ANGEL BUILNo lo tendrá nada fácil, dado que en el cuadro de aspirantes a campeón olímpico figuran nombres como Scottie Scheffler, Rory McIlroy, Xander Schauffele, Ludvig Aberg, Wyndham Clark, Vikotr hovland, Collin Morikawa, Hideki Matsuyama, Tommy Fleetwood, Shane Lowry… ¡Vamos, vamos!




